La Federación Argentina de Espeleología cumplió 19 años

La Federación Argentina de Espeleología cumplió 19 años

5 febrero 2019 0 Por admin

Se cumplieron 19 años de la creación, en Malargüe, de la Federación Argentina de Espeleología – FAdE, con la confluencia de cuatro asociaciones espeleológicas, dos de Neuquén (GENEU y GERS), una de Buenos Aires (GEA) y una de Buenos Aires pero trasladada y radicada en Malargüe (IN.A.E.). Ocurrió el 4 de febrero de 2000, durante el Primer Congreso Argentino de Espeleología, el único que contó con el apoyo efectivo de la Dirección de Recursos Naturales Renovables (DRNR), autoridad de aplicación de la Ley de Cavidades Naturales 5978, entonces a cargo del recordado Leopoldo “Poli” León.

Hasta 1998 se venían realizando “encuentros” bianuales, informales, de espeleólogos y pseudoespeleólogos: el primero fue en Plaza Huincul, 1988, en tiempos en que Neuquén nacía a la Espeleología de la mano del Grupo Espeleológico Neuquén (GENEU), de Cutral Co, bajo el ala protectora del entonces poderoso Grupo Espeleológico Argentino (GEA), que paradójicamente iniciaría su declive justamente ese año. En 1990 se llevó a cabo el II Encuentro en Córdoba, organizado por el fantasmagórico CEC (Centro Espeleológico de Córdoba), que luego se diluyó sin pena ni gloria. En 1992 se realizó el III Encuentro en Buenos Aires y en 1994 en Malargüe. El último encuentro se llevó a cabo en 1998 en Las Lajas, Neuquén, organizado por el recientemente creado Grupo Espeleológico Lajeño (GELA). En este último encuentro unos pocos tomaron la firme decisión de dar más seriedad a la espeleología, creando la federación de la que se venía hablando sin concretarse nada desde hacía por lo menos una década.

El primer Congreso (ya no “encuentro”) contó también con la presencia de los sanrafaelinos Juan Carlos Sambataro, Aldo Aranda, Raúl Domínguez (fallecido hace dos años) y Héctor Seguí, quien venían trabajando duro en favor del desarrollo de un turismo aventura para TODO el sur mendocino, sin sectarismos. Fue en Malargüe, ese febrero de 2000, y hubo participación de espeleólogos neuquinos, porteños, mendocinos, e incluso ingleses, y se llevó a cabo en instalaciones de una escuela, dada la negativa de los espeleólogos de usar el entonces flamante Centro de Convenciones Thesaurus. Y desde entonces, gracias al INAE (Instituto Argentino de Investigaciones Espeleológicos), se organizan regularmente cada cuatro años: 2004 en Tandil, 2008, 2012 y 2016 en Malargüe. En todos ellos hubo participación extranjera, sobre todo en el Congreso 2008, año clave en tanto se planteó, puertas adentro de la FAdE, un doble debate: 1) Si la espeleología iba a tener o no un perfil ambientalista y de reclamar el cumplimiento de las leyes específicas; 2) Si la espeleología iba a tener su centro en la Cuenca Neuquina o en la ciudad de Buenos Aires.

Buenos Aires venía siendo, desde fines de los ´60, el lugar desde donde se manejaban las relaciones internacionales de la Espeleología organizada argentina y desde donde se organizaban expediciones a la lejana Cordillera en busca de cuevas pero en muchos casos (muchísimos) en busca de un “touch” de gloria, como los antiguos exploradores europeos que iban de “zafari” al Africa. Africa o Nort-Paragonia, lo mismo daba; ambos eran escenarios en los que los pobladores originarios eran, a lo sumo, actores extras

El Grupo GENEU, a cargo del santafesino Carlos Dupont, fue el primero en publicar un Catastro de Cavidades Neuquinas y el primero en manifestar disidencias con la espeleología porteña, pero con argumentos serios, respaldados en trabajos de campo intensos. Fue Dupont, residente en Cutral Co, el primer presidente de la FAdE, aunque sólo por un año ya que en la bolsa de gatos que se había formado en 2000 (eso fue la FAdE durante sus primeros 8 años de vida), muy pronto surgieron rivalidades. Dupont y el GENEU se fueron y al tiempo el primer presidente FAdE sufriría un accidente en actividades de montaña, que lo postrarían de por vida.

En los siguientes cuatro años la presidencia recayó en GEA, aunque la sede legal estaba en Malargüe, y eso funcionó a medias. En 2005 la presidencia quedó en Malargüe, y eso es algo que GEA no soportó, y allí se inició un nuevo conflicto, que terminó en un cisma (año 2008) como consecuencia del cual en 2009 se formó una federación paralela con sede …. en Buenos Aires. El doble debate al que aludimos antes no llegaba a buen puerto. Era obvio: es en la Cuenca Neuquina donde se concentra el 90% del patrimonio espeleológico conocido del país, por lo cual es lógico que el eje se trasladara, tarde o temprano, a la zona cordillerana.

Pero desde Buenos Aires las cosas se ven distintas. El conflicto era inevitable. Y el cisma, largamente preparado en silencio desde una oficina en la CABA, también lo fue.

Lo cierto es que con el tiempo la FAdE pudo rearmarse, mantuvo la regularidad de su revista ARGENTINA SUBTERRANEA (ver www.fade.org.ar/contenidos y https://issuu.com/fade3) y restableció el eje de la Cuenca Neuquina imponiendo su vicepresidencia (y próximamente también una vocalía) en la ciudad de Las Lajas, Neuquén.

¿Por qué es importante ese eje?.

  • En primer lugar porque Neuquén y Mendoza son las únicas dos provincias con legislación espeleológica específica (2213/97 y 5978/93, respectivamente).
  • En segundo lugar, porque las dos únicas áreas naturales protegidas espeleológicas del país (Chuchillo Curá y Las Brujas, respectivamente) se encuentran en esta cuenca geológica
  • En tercer lugar, por la cantidad de cavernas descubiertas desde 1990 y la cantidad de espeleólogos de campo (no de escritorio) que se han formado en esta zona, y el consiguiente “patrullaje natural” que son las salidas de fin de semana, el contacto permanente con la gente de campo, etc.
  • La mayor riqueza en materia de minerales endémicos de cavernas se encuentra en Las Brujas, y la mayor riqueza y variedad BIO-espeleológica se encuentra en Cuchillo Cura, sin existir casi en el país (sólo dentro de la FAdE) biólogos especializados, esto último una asignatura pendiente que tiene GEA (descubridor de los primeros bichos de cavernas del país) desde hace 30 años.
  • En quinto lugar, la Cuenca Neuquina plantea el desafío de ampliar el proteccionismo espeleológico al cuidado de todo el ambiente, especialmente el agua, que es escasa, y eso no lo pueden ver quienes además de espeleólogos trabajan en las oficinas de alguna empresa minera o petrolera en la ciudad capital donde atiende Dios. Hablando en criollo: si las cavernas están en un lugar, las políticas espeleológicas no pueden diseñarse en un escritorio a 1.500 km. De distancia y menos aún en Buenos Aires.

Todo esto quiere decir que hay un balance más que positivo de estas casi dos décadas de historia centrada en Malargüe, a pocos días de iniciarse la última campaña de la primera fase del proyecto Parque Espeleológico Poti Malal (ver carpeta específica en https://issuu.com/fade3 y en

http://piramideinformativa.com/2018/10/en-la-recta-final-hacia-una-experiencia-espeleologica-binacional-en-el-sur-mendocino-por-carlos-benedetto/,

http://piramideinformativa.com/2018/12/mas-de-1-500-km2-tendra-el-parque-espeleologico-poti-malal-por-carlos-benedetto/,

http://piramideinformativa.com/2019/01/el-feminismo-llego-a-la-espeleologia-pero-los-depredadores-no-se-van-y-hasta-tienen-apoyo-oficial-por-carlos-benedetto/ y

http://piramideinformativa.com/2019/01/que-protegemos-en-las-areas-protegidas-por-carlos-benedetto/ .

Y eso es así porque una de las 11 cuevas que van a relevarse en estos días (tal vez no todas, y más seguramente se agregarán nuevas cuevas al inventario del Valle) fue descubierta, justamente, el día posterior a la fundación de la FAdE. Fue el 5 de febrero de 2000, tres años después del descubrimiento de la Cueva San Agustín (a sólo 500 metros una de otra) y casi tres años antes de que se descubrieran los lagos subterráneos de San Agustín. A partir de allí, y durante seis años, espeleólogos del Mendip Caving Group (Inglaterra) descubrieron y topografiaron muchas cuevas en el valle, y varias de ellas volverán a ser visitadas junto a otras riquezas culturales y naturales recientemente reportadas (glaciares, enterratorios indígenas, yacimientos paleontológicos), que darán argumentos adicionales para la creación del Parque, de ubicación estratégica como polo de desarrollo turístico.

Lamentablemente, los espeleólogos extranjeros que iban a venir no podrán hacerlo, dado que surgieron inconvenientes para obtener una nueva resolución de autorización por parte de la DRNR, aunque la experiencia ya está enriquecida por otro lado por la participación del Escuadrón 29 de Gendarmería Nacional y su Sección en Poti Malal, y por el apoyo del Mg. Norberto Wanag, Inspector de Tierras Fiscales a cargo del Programa Provincial de Arraigo de Puesteros, ya que la creación del Parque será un factor decisivo para resolver el crónico problema de los campesinos que no pueden obtener la titularidad de las tierras en las que viven y trabajan. El futuro Parque, de esta manera, vendría a ser una oportunidad de que todos ellos puedan diversificar su matriz económica, con ayuda del Estado, de los espeleólogos, de los científicos y Gendarmería Nacional.

Asimismo, las recientes noticias de que en los comienzos del Valle habría glaciares, enterratorios indígenas y yacimientos paleontológicos, despertó el interés de científicos del IANIGLA (Instituto Argentino de Nivología y Glaciología) y otras instituciones públicas y privadas. De manera que las primeras cuevas registradas en el Valle (San Agustín y Federación, posiblemente interconectadas subterráneamente), que ya habían pasado a segundo plano con el potencial de la yesera de La Buitrera a la entrada del Valle, es posible que ahora pasen a tercer plano con los descubrimientos anunciados por puesteros de los comienzos mismos del Valle, en el extremo sur.

19 años de historia, en los que la FAdE no sólo patalea por las cosas que se hacen mal, sino que además propone proyectos constructivos, multidisciplinarios y pluri-institucionales.

Carlos Benedetto

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