Negocios son negocios

Negocios son negocios

21 febrero 2019 0 Por admin

Recuerda las lámparas de bajo consumo? primero se las regalaron, luego se las cobraron… y ahora se las prohíben.En junio de 2008 desde BIOS hicimos una campaña alertando sobre las lámparas de bajo consumo con mercurio.

Nuestras observaciones podían sintetizarse es estos 11 puntos:

  1. Hay lámparas que iluminan menos que lo especificado en los envases
  2. Hay lámparas que duran mucho menos que la canti­dad de horas que figura en la caja contenedora
  3. Algunas lámparas no son eléctri­camente seguras y podrían ser causantes de incendios
  4. Generarán contaminación con mercurio
  5. No hay recolección ni tratamiento diseñado para ellas
  6. El mercurio emitido por rotura, queda mucho tiempo en la habitación.
  7. Generan riesgos domésticos
  8. Son potencialmente dañinas para la piel pues EMITEN RADIACION UV
  9. Pueden producir problemas en la visión
  10. Pueden producir cefalea
  11. Es discutible que ahorren energía

Por todo ello, y al dejar de fabricarse las lamparitas comunes, el 24 de junio de 2008 nos presentamos formalmente ante la Defensoría del Pueblo de la Nación para que se nos permita ejercer la libertad de optar por lámparas de filamento o LED, en salvaguarda de nuestro derecho de elegir qué comprar, y preservar de paso, nuestra salud y nuestro ambiente. No hubo una contestación clara a la situación. Las respuestas fueron evasivas y nada se resolvió.

Y el tiempo fue pasando…

Hasta que vemos hoy la flamante Resolución 75/2019 que dice:  Prohíbase a partir del 1º de enero de 2020 importación y la exportación de los productos con mercurio.

El texto apunta a que el estado tiene que proteger el ambiente, que la Constitución Nacional, que el Convenio de Minamata, que la salud, que el neurotóxico mercurio.…  Todo eso que nosotros avisamos hace la friolera de diez años, y por lo cual, hoy se establece la prohibición para el año que viene, de la fabricación, la importación y la exportación de los productos con mercurio añadido.

Deseamos recordar que en el momento en que el gobierno compraba los cincuenta millones de lámparas chinas con mercurio, triangulándolas con Cuba (las lámparas con mercurio que luego le regalaron a la gente) había otros funcionarios argentinos asistiendo a las negociaciones para el acuerdo que prohibiría el mercurio…. Una más de las paradojas argentinas!.

En aquél entonces, ni la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable ni ninguna otra instancia del gobierno tenía idea (y así nos respondieron) sobre qué hacer con esas lámparas con mercurio que entraban a raudales al país, cuando haya que tirarlas a la basura.

El INTI nos respondía que hay lámparas que iluminan menos que lo especificado en los envases; otras que duran mucho menos que la canti­dad de horas que figura en su caja, que algunas no son seguras y podrían ser causantes de incendios, que el mercurio ocasiona una amplia gama de efectos sistémicos en humanos (riñones hígado, estómago, intestinos, pulmones y una especial sensibilidad del sistema ner­vioso), y que no tenían conocimiento de plantas de reciclado de lámparas en el país.

Claro que celebramos que de una buena vez se haya prohibido el mercurio en lámparas, así como en elementos médicos, pinturas, cosméticos, y una larga lista enumerada en el Anexo de la Resolución.

Aunque nos hubiese gustado que esto suceda diez años antes… Muchos problemas sanitarios hubiesen sido evitados.